Muchos han alcanzado un punto de hartazgo cuando se trata del concepto de la centralidad del evangelio. «¡Suficiente!» Exclaman exasperados. Entiendo esta reacción. Los que nos identificamos como evangélicos somos expertos en tomar lo que de otro modo sería un término completamente bíblico y destrozarlo contra el suelo o golpearlo contra la cabeza de nuestra gente. Entonces, sí, es posible que con toda razón nos cansemos de cierta terminología.
Después de años de ver como se usa el término «centrado en el evangelio» como un adjetivo para describir todo, desde el ministerio de niños, hasta una cena de miércoles por la noche, hasta las misiones mundiales, oro para que no perdamos de vista cuán increíblemente importante es el evangelio en realidad. Entonces pensé que podría ser útil si simplemente dejamos que las Escrituras aborden el asunto. Esta publicación, por lo tanto, está diseñada para aquellos que, en su comprensible frustración con lo que a menudo se ha convertido en un uso repetitivo y sin sentido, están a punto de eliminar por completo la «centralidad del evangelio» de su vocabulario.
¡Gózate y lee a continuación!
1.
“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.“ (Marcos 8:35)
¡El evangelio vale el sacrificio de nuestras vidas! Y en tal sacrificio se encuentra la verdadera vida.
2.
“Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.” (Marcos 10:29-30)
¿Qué tan importante es el evangelio? Jesús dice que es algo tan precioso, que tú y yo deberíamos estar dispuestos a abandonar nuestra casa, nuestra familia y nuestras posesiones para que podamos conocerlo, abrazarlo, creerlo y, si es necesario, morir por ello.
3.
“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.” (Hechos 20:24)
¡Esto es absolutamente impresionante! Hazte esta misma pregunta: ¿Aprecias tu vida más de lo que testificas el evangelio de la gracia? Probablemente apreciamos más nuestros trabajos, nuestro dinero, o nuestra reputación. Sospecho que a menudo declaramos que moriríamos por el bien del Evangelio, pero luego nos negamos incluso a cruzar la habitación para compartirlo con un compañero de trabajo, o cruzar la calle para compartirlo con un vecino. Creo que si no atesoramos o damos un valor preeminente al evangelio por encima de nuestras propias vidas, se debe a que realmente no sabemos qué es el evangelio. Espero que este artículo sea un remedio para este problema.
4.
“Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1 Pedro 4:17)
Si dudas de la importancia del evangelio, considera esta palabra de Pedro: ¡Aquellos que lo «desobedecen» o se nieguen a creer y recibirlo enfrentarán el juicio eterno de Dios! Suficiente se ha dicho.
5.
“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” (Gálatas 1:6-9)
Aquí Pablo va todavía más al grano que Pedro con relación al texto anterior. El evangelio es tan precioso, su contenido tan valioso, sus verdades infinitamente importantes e inconmensurables que si alguien lo manipula, lo altera, lo diluye o, peor aún, lo niega, la ira de Dios está sobre él (¡La palabra griega anatema quiere decir maldición!)
6.
“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,” (Efesios 1:13)
El evangelio debe ser apreciado por el simple hecho de que, aparte de él, no hay salvación.
7.
“si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.” (Colosenses 1:23)
El evangelio trae esperanza. Sin el, solo hay desesperación y perdición definitiva.
8.
“sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.” (1 Tesalonicenses 2:4)
El evangelio es un tesoro sagrado e invaluable que Dios nos ha confiado para proclamar y proteger.
9.
“Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,” (2 Timoteo 1:8)
No hay muchas cosas en la vida por las que con gusto sufriría dolor, pérdida, e incluso la muerte misma. Pero Pablo dice: si conozco a Jesús, debo estar siempre listo para abrazar y no abrumarme bajo las dificultades que conlleva testificar el evangelio de la gracia.
10. “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,” (Filipenses 1:27)
Finalmente (y recuerda, estos son solo unos cuantos textos de los que podrían haber sido citados), debo de vivir mi vida de tal manera que el evangelio sea visto como de suma importancia. El evangelio demanda de cada uno de nosotros una calidad de vida, una forma de relacionarnos, de hablar, de actuar y de sentir que atestigüe la belleza y la gloria de Cristo, que es su contenido principal.
Consulta la publicación original en la siguiente liga: https://www.samstorms.com/enjoying-god-blog/post/how-important-is-the-gospel
Todas las citas bíblicas fueron tomadas de la Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.