Una de las cosas que caracterizan la vida cristiana es que Dios constantemente nos está hablando. Esto es sumamente bueno porque nos ayuda a ser guiados y nos permite agradarle y hacer su voluntad. Sin embargo, existe un problema. Ninguno de nosotros estamos exentos a desobedecerle o rebelarnos cuando Él nos habla y nos pide algo practico, por ejemplo: «Cambia tu manera de ser para con los demás», «modifica tu manera de hablar o pensar», «búscame más y vuélveme a dar el primer lugar en tu vida», «deja ese pecado que estas practicando», por mencionar algunos. Nuestra tendencia carnal nos impulsa a hacer nuestra propia voluntad, por esta razón, a veces abundamos en argumentamos para no responder a su petición.
Pero aguarda, ¡Te tengo una excelente noticia! El Señor es fiel inclusive cuando nosotros hemos sido infieles (ver 2 Timoteo 2:13). Dios persistirá en hablarnos; Su palabra de exhortación se hará escuchar a pesar de que en ocasiones hemos desatendido el llamado de su voz. Dios permanece fiel, no a mi proyecto, sino a su proyecto, a su plan eterno.
Dios persistirá en hablarnos; Su palabra de exhortación se hará escuchar a pesar de que en ocasiones hemos desatendido el llamado de su voz. Dios permanece fiel, no a mi proyecto, sino a su proyecto, a su plan eterno.
Pastor M. Javier González Tuit
Hay un personaje en la Biblia que precisamente ilustra lo anterior y con el cual muchos nos podemos identificar. Este es el profeta Jonás. Dios le pidió que se levantara y fuera a proclamar arrepentimiento a la ciudad pecadora de Nínive. Tal como lo hacemos nosotros, Jonás argumentó y mostró su descontento con el mandato del Señor al razonar que, debido a su maldad, Nínive no merecía si quiera una sola oportunidad. Podemos observar en la vida de Jonás un evidente declive espiritual, tocando fondo al considerarse como muerto en el interior del gran pez, como consecuencia de correr en contra de la voluntad de Dios.
Algo que me ha ayudado al estudiar la Biblia, es procurar ver en las Escrituras no un mensaje moralista, sino el mensaje redentor en Cristo Jesús, ¿Por qué? Aunque la moralidad es buena, ésta por sí sola no transforma el corazón del hombre; Todo lo contrario, lo puede aniquilar por su incapacidad para cumplir las exigencias. Sin embargo, si observamos el plan redentor de Cristo en toda la Escritura, nos daremos cuenta, no solo del corazón de Dios para salvar, sino también la habilidad o capacidad que el evangelio trae a nuestra vida para creer y obedecer.
Al final, Jonás recapacitó. ¡No fue la capacidad de Jonás lo que lo llevó a cambiar! Fue la gracia soberana de Dios la que lo sacó del fondo y lo habilitó para cumplir con la buena voluntad de Dios.
Amado lector, hay veces que nos sentimos frustrados por habernos rebelado contra Dios. Puede que venga sobre ti un sentir de abandono, pero conociendo el corazón de Dios, te puedo decir que no importa hasta donde hayas caído, el tamaño de tu pecado, que tan lejos creas estar de Dios, o cuanto te hayas resistido, si tú le invocas, Él te escuchará. ¿Sabes por que? “porque todo aquel que invocare (pida auxilio o ayuda) el nombre del Señor, será salvo.” (Romanos 10:13 RVR 1960) (énfasis y paréntesis añadido).
No importa hasta donde hayas caído, el tamaño de tu pecado, que tan lejos creas estar de Dios, o cuanto te hayas resistido, si tú le invocas, Él te escuchará. ¿Sabes por que? “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”
Pastor M. Javier González Tuit
Es tiempo de acercarnos a Dios con toda confianza y honestidad como lo hizo Jonás, quien oró no ocultando ningún sentimiento por el que estaba atravesando (ver Jonás 2:2-7). Así mismo, que el Señor nos conceda llegar a la conclusión a la cual Jonás llegó: “Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan.” (Jonás 2:8 RVR1960).
Ora lo siguiente:
«Señor, te doy gracias, porque a pesar de mi rebeldía prolongada, tu orquestas todas las cosas para llevarme de nuevo hacia Ti. Condúceme con tu gran poder, amor y misericordia a tierra firme. Ayúdame a entender que tu voz es buena, y que solo Jesús es suficiente para mi. Espíritu Santo, ayúdame a morir a mi mismo para obedecer la voluntad de Dios aun y cuando mi entendimiento no logre comprender el porque de las cosas. En Cristo Jesús, amén.»
2 comments
Procurar ver en las escrituras no un mensaje moralista, sino el mensaje redentor en Cristo Jesús. Qué bello mensaje y amé la oración del final, que Dios les bendiga.
¡Gracias Valentina! Que Dios te bendiga grandemente!