¿Es Jesús el tesoro de tu alma?

by Sam Storms

Hay una declaración asombrosa en 1 Pedro 2:6 sobre Jesucristo que representa un desafío para cada uno de nosotros que afirmamos ser sus seguidores. Pedro describe a Jesús como «… una piedra principal escogida y preciosa» (NVI). Piénselo: ¡Es el elegido del Padre y es precioso! Él es de un valor incalculable para Dios el Padre y, por lo tanto, debe ser precioso y de un valor inmensurable para nosotros. Atesorar a Cristo es la respuesta de Dios a Cristo y, por lo tanto, debería ser la nuestra.

Considera esto: Dios es omnisciente, Él lo sabe todo. Él ve más allá de la apariencia externa, conoce la realidad interna. Nada le permanece oculto. Y, sobre todo, su sabiduría y discernimiento son ilimitados. Él sabe lo que es valioso y lo que no. Y según 1 Pedro 2:6, Dios dice que Jesús, su Hijo, es infinitamente precioso.

Si Dios abraza a su Hijo como indescriptible e incomparablemente precioso, ¿no deberíamos hacer lo mismo? Una de las funciones principales de la iglesia, quizás la más importante, es que valoremos a Jesús como lo más precioso para que todo el mundo lo vea como tal. Existimos, como dice 1 Pedro 2:9-10, para con toda nuestra vida, nuestro discurso, nuestras acciones, nuestro trabajo y nuestra familia, dar a conocer cuán excelente es en realidad.

Una de las funciones principales de la iglesia, quizás la más importante, es que valoremos a Jesús como lo más precioso para que todo el mundo lo vea como tal.

La fe salvadora es más que un simple acuerdo intelectual con las doctrinas. Cuando hablamos de creer en Jesús y confiar en Él y tener una relación personal con Él, estamos hablando que tenemos un nuevo corazón y una nueva naturaleza que ahora lo aprecia, lo desea y lo adora como algo más precioso que todo lo demás. ¿Valoras a Jesús como el tesoro del universo? ¿Vale para ti más que todo lo que hay en este mundo? ¿Estás dispuesto a sacrificar todo para conocerlo y darlo a conocer?

Cuando hablamos de creer, estamos hablando que tenemos un nuevo corazón y una nueva naturaleza que ahora lo aprecia, lo desea y lo adora como algo más precioso que todo lo demás.

Pablo nos dio un ejemplo vivo de esto en Filipenses 3:7-8 (NVI), Él dice: «…todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo.» 

¿Tu corazón estima y atesora a Jesús lo suficientemente como para poder decir lo mismo?

Puedes consultar la publicación original (en inglés) en esta liga: https://www.samstorms.org/enjoying-god-blog/post/is-jesus-precious-to-your-soul

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1 comment

GABY 27 noviembre, 2019 - 12:59 pm

Gracias por compartirlo. Es JESÚS nuestro gran tesoro que hay que aquilatar y valorar siempre!!! Hay un dicho que dice: la mucha familiaridad es causa de menosprecio. Éste artículo nos recuerda que sí JESÚS es lo más precioso para Dios, por lo tanto, nosotros debemos de valorarlo y apreciarlo como lo que es : “EL TESORO MÁS PRECIADO QUE DIOS NOS HA CONCEDIDO”

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